Consideramos urgente PDF Imprimir E-mail
Jueves, 20 de Septiembre de 2007 16:27
   
   “Consideramos urgente actualizar y potenciar las insuficientes realidades apostólicas existentes en los diversos ámbitos” ... “urge especialmente superar, por parte de todos, el desaliento y desánimo que ha cundido entre sacerdotes y seglares” ... “hay que recuperar, en algunos casos, la perdida confianza mutua entre Jerarquía y responsables de asociaciones y movimientos y entre las mismas agrupaciones de apostolado seglar” ... “es necesario superar la atonía y alergia a las formas asociativas y aceptar gustosamente las obligaciones que impone toda asociación, cumpliéndolas con constancia ascética y sinceridad de compromiso en toda obra comunitaria” ... “conviene la constante adaptación de las asociaciones y movimientos a las necesidades, aspiraciones y lenguaje de nuestro tiempo” ... “las asociaciones y movimientos han de hacer todo lo posible por despertar la inquietud apostólica y evangelizadora de la mayor parte del Pueblo de Dios” ...  

   
  Parecen palabras de hoy, pero no lo son. Tienen ya 35 años. Así se expresaban los Obispos españoles en las “Orientaciones Pastorales sobre Apostolado Seglar” aprobadas en la XVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española [27 de noviembre de 1972].

Años más tarde los participantes (también seglares) en los Congresos “Evangelización y hombre de hoy” [1985] y “Parroquia Evangelizadora” [1986] señalaban su preocupación por la situación del Apostolado Seglar. Intuían una “excesiva dispersión”, advertían de la “proliferación de grupos parroquiales sin metodología ni identidad definida” y constataban la “falta de laicos comprometidos”. También parecen palabras de hoy... pero tampoco lo son. Ya han cumplido 20 años.

Arrastramos urgencias de 40 años. Y seguimos empeñándonos en dar las respuestas de siempre a los problemas de siempre (que siguen sin resolverse)... y en aplicar esas mismas respuestas a los problemas nuevos. Respuestas que conocemos bien, que no nos cuesta poner en marcha, que nos hacen sentir cómodos y útiles... pero que -a veces- son como la sal que se ha vuelto sosa, o como la lámpara escondida.

Como siempre, al comenzar el curso nacen en nosotros nuevas propuestas y proyectos que nos hacen ver los meses venideros llenos de esperanza e ilusión. Ya hemos olvidado el agobio y la sensación de no llegar a todos los sitios que sentimos a final del curso anterior. Estamos preparados... seamos víctimas del ardor apostólico. Pongamos todos nuestros proyecto en manos del Espíritu que nos alienta y acompaña. No tengamos miedo a explorar nuevos caminos, a apoyarnos en los hombros de otros hermanos. Actuemos con la confianza de sentirnos hijos e hijas de Dios.

Cristo sigue recordándonos: “Vosotros sois la sal de la tierra (...) Vosotros sois la luz del mundo (...) Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” [Mt 5, 13. 14. 16].

Editorial Revista SIGNO, nº 17
Septiembre-Octubre 2007
 
 
Última actualización el Jueves, 20 de Noviembre de 2008 10:31