|
Miércoles 03 de Octubre de 2007 12:46 |
| | | | | | “Para actuar con fidelidad a la voluntad de Dios hay que ser capaz y hacerse cada vez más capaz” | | | | [Ch L, 58] | | | | | | | | El objetivo central es suscitar, promover y alimentar la comunión con Jesucristo. Su finalidad no es meramente de transmisión de la doctrina, sino que es poner a la persona no sólo en contacto, sino en comunión con Jesucristo, mediante el encuentro personal con Él. Los destinatarios del proceso formativo que ofrece la ACG son los niños, jóvenes y adultos de las comunidades parroquiales entre los que se encuentran los militantes de ACG. La formación en ACG se dirige a lo racional, pero también a lo vivencial. Pone la raíz en la experiencia de la fe cristiana que ha de ir configurando la reflexión y la acción. La formación en ACG, pretende que de modo gradual y progresivo lleguemos a: ● Conocer en profundidad en contenido de la fe cristiana y su implicación ● Descubrir la vocación a través de los Sacramentos ● Vivir como cristianos maduros y comprometidos La formación en ACG parte de la vida y es para llevarla a la vida. Asume en sí misma la espiritualidad y la misión. | | | | | | | | En ACG, la formación se caracteriza por la pedagogía activa, que implica: ● Un estilo de acercarse y situarse frente a la realidad y un estilo de educar en la fe que supone atender a la realidad y partir de la vida. ● Y una conciencia de que la evangelización de las personas constituye un proceso en el que es básico el respeto al ritmo de cada persona. | | | | | | | | Las concreciones metodológicas fundamentales de la AC son: la Revisión de vida y la Encuesta Sistemática y ACG se apoya en las dos. Y las características del proceso formativo son: ● Es permanente, dura toda la vida. ACG quiere ser cauce por el que pueda discurrir la vida cristiana de la persona en todas las edades. Favorecerá que los militantes pasen de la etapa infantil a la juvenil y de la juvenil a la adulta. ● Es un continuo proceso de conversión a Jesucristo, conseguido mediante un cambio interior, una transformación profunda. ● Es gradual, procede en espiral, plantea desde el principio todos los elementos de la identidad cristiana sobre los que vuelve permanentemente con distinto grado de profundidad y maduración. Por eso el militante necesita revisar cómo va viviendo y creciendo en cada una de las dimensiones de la identidad cristiana. ● Creciente, la fe crece a la vez que la persona. Hay una manera de creer en la infancia, en la juventud, en la madurez. El proceso tiene que ayudar a conseguir la plenitud en cada momento. | | | | | | | |  | | | | | | | | Página siguiente: ODRES NUEVOS - ORGANIZACIÓN | | | | | |
|
|
Última actualización el Jueves 11 de Junio de 2009 11:15 |