La vocación laical. Archidiócesis de Burgos

Taller de formación de acompañantes. Archidiócesis de Burgos

Este sábado 9 de febrero hemos tenido, en la Parroquia de San Julián, la última sesión del Taller de formación de acompañantes

 

 
 

En las 4 sesiones previas fuimos profundizando en el proyecto de parroquia que se propone desde Acción Católica General. Una parroquia dinamizada por los equipos de vida en donde compartimos la vida y la fe y vamos haciendo nuestro proceso de formación cristiana. Dimos a conocer las herramientas con las que contamos (itinerario de formación, revisión de vida, proyecto de vida cristiana) que nos ayudan a vivir la unión entre la fe y la vida y a ir descubriendo nuestra vocación laical, tema en el que profundizamos hoy.

Durante el trabajo de la mañana vimos como la vocación es una llamada que nos hace Dios a seguirle, a regalar su amor a los hermanos. Somos llamados a dejarnos transformar y a identificarnos con Jesús, con su estilo de vida y construir así su Reino. Nuestro reto es descubrir en nuestra vida esa dinámica del amor y desde ahí, ser capaces de tenerle presente en lo que vemos y hacemos para ponernos en sus manos y preguntarle constantemente: “Señor, ¿qué quieres de mí?”.

En la experiencia de oración que tuvimos y después de ver lo que nos dificulta y lo que nos ayuda y anima a responder a la llamada de Dios, compartimos la importancia de que en las parroquias seamos capaces de generar esta cultura vocacional y cómo hacerlo, es decir, saber por qué y para qué estamos comprometidos en la Iglesia y en el mundo y por quién lo hacemos. Para ello, vimos que es importante que en nuestras parroquias haya un acompañamiento personal de los procesos, que estemos cercanos a lo concreto de cada persona, que tengamos espacios y momentos para hacer una buena acogida, para orar y reflexionar. Otros aspectos que ayudan a generar esta cultura vocacional son promover procesos de formación cristiana más dinámicos y en conexión con la vida, el dar visibilidad a otros campos de acción en lo que está inmersa la parroquia como la pastoral de la salud, la pastoral obrera, etc…, propiciar espacios para trabajar conjuntamente diocesanamente y en la parroquia, trabajar más en red. En definitiva, trabajar en clave vocacional es importante para la misión y para evangelizar también en aquellos ámbitos en los que como laicos estamos inmersos.

 

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