El papel de los laicos hoy: ¿Simple feligrés o sacristán diplomado?

El papel de los laicos hoy

Emilio Inzaurraga (coordinador del FIAC) reconoce que abrir espacios para los laicos en la Iglesia sigue siendo difícil.

 
 
 

Emilio Inzaurraga (coordinador del FIAC) reconoce que abrir espacios para los laicos en la Iglesia sigue siendo difícil. «Exige reflexión, exige diálogo», constata, a pesar de que el rol de los fieles ha ido evolucionando en las últimas décadas en la Iglesia, incluso en el lenguaje. Primero se hablaba de «colaboración», después de «participación» y ahora de «corresponsabilidad». Pero en el corto plazo a se puede aspirar –prosigue– a superar esos conceptos, porque el desafío es lograr «discípulos y misioneros».

La Acción Católica no es un grupo, una asociación o un movimiento. Aunque tiene características de los tres. Según su coordinador mundial, Emilio Insaurraga, es una «experiencia cristiana» que se encarna en cada país, en cada cultura. Actualmente está organizada en un Foro Internacional, que reúne a 28 naciones en los cinco continentes. Resulta imposible contabilizar a todos sus miembros, porque no existen carnés ni credenciales. Pero sus actividades tocan, seguramente, a más de cinco millones de personas. Solo en Burundi, por poner un ejemplo, la AC convoca a 500.000 fieles.

Nacida hace 150 años en Italia, tiene una vivaz presencia en España. Así como en América Latina: en México reúne a 50.000 católicos, en Argentina a 30.000. Aunque son siempre más, si se cuentan a familiares y niños. Ya pasaron 13 años de su primer congreso mundial, que tuvo lugar en Roma en 2004. El próximo tiene un título sugerente: Acción Católica y misión, con todos y por todos.

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