Preparando el Domingo (Niños)

“CON VUESTRA PERSEVERANCIA SALVARÉIS VUESTRAS ALMAS”

17 de noviembre de 2019 (XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario)

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ninos

Como algunos decían que el templo era muy bello por sus piedras tan hermosas y por los exvotos, dijo: «Llegará un día en que de eso que veis no quedará piedra sobre piedra. Todo será destruido». Y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso y cuál será la señal de que estas cosas van a cumplirse?».
Él contestó: «Mirad que no os engañen, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: “Yo soy el mesías” y “El tiempo ha llegado”. No los sigáis. Cuando oigáis hablar de guerras y de revoluciones, no os alarméis, porque es necesario que eso suceda; pero todavía no será el fi n». Y continuó diciendo: «Se levantarán pueblos contra pueblos y reinos contra reinos; habrá grandes terremotos, hambre y peste en diversos lugares, sucesos espantosos y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo esto, os echarán mano, os perseguirán, os llevarán a las sinagogas y a las cárceles y os harán comparecer ante los reyes y los gobernadores por causa mía. Esto os servirá para dar testimonio. No os preocupéis de vuestra defensa, pues yo os daré un lenguaje y una sabiduría que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Hasta vuestros padres, hermanos, parientes y amigos os entregarán, e incluso harán que maten a algunos de vosotros. Todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.

Lucas 21, 5-19

 

ORACIÓN

Lo único que es seguro,
la roca que no falla,
el tesoro más valioso
eres Tú, Señor, Dios nuestro.
Porque tenemos la seguridad
de tu Amor,
porque sabemos que acompañas nuestros días,
porque nos esperas
al final del camino,
porque llegaremos a tus brazos,
a celebrar la fiesta de la Vida,
a sentir tu abrazo definitivo,
de plenitud, felicidad y armonía,
ese que siempre
andábamos buscando.
Entonces todo lo demás
perderá su importancia
y se quedará pequeño a tu lado, Dios de mi vida.

PARA MEDITAR

El Evangelio de hoy nos puede dejar un poco tristes porque Jesús estaba advirtiendo a los primeros creyentes de lo que después les iba a pasar: que iban a ser perseguidos por su fe, por ser seguidores de Jesús. Muchos sufrieron una muerte como sufrió Jesús.

Hoy también hay muchos creyentes que tienen que vivir su fe en secreto o que sufren violencia por ser cristianos. Los cristianos perseguidos no fueron sólo los de los primeros siglos, sino que hoy en día hay muchas personas en muchos lugares del mundo que sufren por ser seguidores de Jesús.

PARA HACER VIDA EL EVANGELIO

  • Esta semana puedes preguntar a algún sacerdote de tu parroquia para que te cuente en qué lugares del mundo hay creyentes perseguidos por su fe.

  • ¿Qué podemos hacer el resto de los cristianos por aquellos que sufren por su fe?

  • Escribe un compromiso para ayudar a estos cristianos por el mundo que lo están pasando mal.